viernes, 1 de noviembre de 2019



Yungay es una de las 20 provincias de Áncash con mayor afluencia turística, y cada año se incrementa. El nevado Huascarán y la laguna de Llanganuco son algunos de los patrimonios naturales que despiertan admiración.  
Según cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, el Parque Nacional Huascarán, ubicado en la región Áncash, es una de las cuatro áreas naturales protegidas que entre enero- setiembre 2018 y 2019 ha registrado 317 794 visitantes nacionales e internacionales.
A Yungay se le puede denominar como la ciudad privilegiada -por sus innumerables paisajes naturales- y azotada por su historia -relacionada a la Guerra con Chile, la llegada de Don Andrés Avelino Cáceres, El Brujo de los Andes, y el triste recuerdo de 1970.  un símil, una antítesis que el Huascarán no ha podido remediar.
A través de los años este trágico suceso ha sido aceptado por gente que se aferró al recuerdo por décadas a la paciencia a que el familiar aparezca, por huérfanos y padres que vieron la muerte en vida.

31 DE MAYO DE 1970
El 31 de mayo del 2020 se cumplirán 50 años de la tragedia que cobró la vida de aproximadamente 70 mil personas. Ese trágico día, el pequeño infierno, como solía llamar al reloj, Julio Cortázar, marcaba a las 15:23 p.m. aquella tarde de finales de mayo, cuando un temblor de 7,8 de magnitud -con epicentro en las costas de Chimbote- provocó el mayor desastre en la historia del callejón de Huaylas. En el caserío de Aira mientras los lugareños veneraban a la imagen de la Virgen María en honor a la festividad conocida como Visitación, se adelantó la noche y una bulla que cargaba piedras, lodo y agua arrasaba desde Encayoc, pasando por Arhuay, Hongo; y así en cuestión de minutos llegó hasta Yungay sepultando toda una ciudad. A partir de aquel 31 de mayo los yungainos y los ancashinos guardan sentimientos encontrados en lo más profundo de su ser.
El Camposanto de Yungay es una las imágenes vivas que recuerda el yacimiento del Callejón de Huaylas de las décadas del 50, 60 y 70, sueños que se esfumaron, ciudadanos que guardaron todo para recibir el amanecer del 1 de junio con cantos de gorriones y zorzales, día que nunca llegó.
Si  se visita  la ciudad sepultada el 1 de noviembre, día de los muertos, se ve a señoras con lliclla (mantas multicolores) y pollera con flores en manos, mirada entristecida rezando para que su difunto encuentre paz. Así, las familias que nunca hallaron los restos de sus seres queridos, se conforman con acercarse a una cruz grande y dejar las flores para sus visitantes del más allá.
EL HUASCARÁN Y OTROS ATRACTIVOS TURÍSTICOS 
Ahora bien, desde Huaraz uno puede empezar a admirarse de la majestuosidad del Huascarán, el Huandoy y pensar en las aguas turquesas de la laguna de Llanganuco; sin embargo, no significa que este se encuentre en esta ciudad.  Algo que llamó la atención el año pasado respecto a este tema y generó molestia e incomodidad en el conductor de Reportaje al Perú, Manolo Del Castillo, fue la publicación de América Televisión, que daba por sentado que la laguna 69 se encuentra en la Ciudad de Huaraz (Ancash), inmediatamente respondió: “"Me llega al chopin que el canal con más ráting ofrezca información tan disparatada. ¡Y seguro los brutos se ríen y aplauden sin importar como crece la ignorancia a nuestro alrededor... ¡La Laguna 69 no está en la ciudad de Huaráz, no pues! ¡Cómo una laguna glaciar va a estar dentro de una zona urbana!", escribió Del Castillo en su cuenta de Facebook.

Ahora que ya sabes dónde se sitúa el Huascarán, la laguna de Llanganuco y la laguna 69, podrás animarte a visitar estos y más lugares turísticos y arqueológicos, por ejemplo, la Cueva de Guitarreros, que está a la entrada de Yungay. Este lugar data de aproximadamente 12 560 A.C, donde albergó a los primeros agricultores del país.

jueves, 3 de diciembre de 2015




Domingo 23 de febrero, estaba un poco triste, por la falta del fluido eléctrico, por la no atención del comedor universitario y algunos problemas personales, sólo contaba con Cinco nuevos soles, entonces me quedé en mi cuarto, lavé mi ropa, ordené mi cuarto, toqué hasta cansarme la guitarra. Nada me hacía bien, era la hora del almuerzo, la llamada de mi madre peor me puso triste, porque preguntaba si es que ya había almorzado, y mi respuesta fue que ya había comido, pero bueno, de tanto pensar, agarré mi toalla jabón y champú, me dirigí a la ducha y de inmediato me duché para luego salir a la plaza principal de la ciudad de Huaraz, caminé apresurado y estaba por el puente Quillcay, me asomé a una de las ventas de periódicos, y bueno como acostumbro comprar la revista “Hildebrant en sus Trece”, puse una mano en el bolsillo y otra en la cabeza, estaba muy impresionado por las portadas, compré y seguí caminando. Recuerdo que estaba leyendo sobre la crisis en Venezuela, cuando de pronto siento que un sonido de agua se acerca con fuerza a mi cabeza, me moja y también al semanario, me dio mucha cólera, porque de saber que me pasaría eso, hubiera almorzado, pero son costumbres de la tierra noble y generosa de la ciudad de Huaraz.
Un poco ofuscado tragué saliva y seguí caminando por la desordenada avenida Raimondi, cuando de pronto escucho las melodías de la marinera serrana, y vaya cuan hermoso es este baile, el galanteo y la coquetería, no se hace esperar; al fondo vienen muchos barrios, de pronto  reconozco a la quien fue reina del carnaval huaracino el año pasado, moviendo ese pañuelo blanco y una tierna sonrisa, sigue bailando, y por supuesto en la parte del zapateo trata de ganar a su pareja, y luego de los wapidos y silbidos, este barrio se despide de la presencia de los jurados y  de la población; Luego de ello se acerca el barrio de molino pampa, con  2 filas de danzantes, en el extremo derecho las damas con blusa y sombrero  blanco, y sobre ello una especie de pañoleta en la cabeza y en la parte izquierda los varones con pantalón negro, camisa y sombrero blanco y su alforja como buen serrano, comienza el baile al son de la chisca, todos los vecinos le hacen barra y por supuesto eso les da más alegría y entusiasmo para dejar todo en la pista de baile, de un lado para otro agarrados de la mano se ponen a bailar, en el centro traen a una pequeña con su plato, y de pronto se me abre el apetito, porque veo que la niña tiene picante con cuy, ¡que rico!, provocaba ir a pedirle a la pequeña, no creo que sería difícil, pensé. El animador del evento da el anuncio de la bandera amarilla, y es hora de que pasen los muchachos de molino pampa, entonces voy por un costado y la busco a la chica que tenía el plato de cuy, no tenía otra opción que decirle que si me podía vender, porque estaba que me moría de hambre, la chica amablemente me dice que no hay ningún problema, y me ofrece.
 Comiendo mi picante con cuy, me había perdido la presentación del barrio de Shancayan, ellos también tenían platos típicos, lo que más me llamaba la atención era la chicha de jora, después de bailar se ponían a tomar porque la  pesada tablada los dejaba muy cansados, pero ni aun así, seguían bailando, por ahí reconozco a un amigo de la universidad que iba  cargando su chicha de jora en un cántaro, me provoca decirle que me invite, pero bueno me abstengo, mientras tanto, me había olvidado de la hora era casi a las cuatro de la tarde y la lluvia se alistaba para mojar a todos los huaracinos, mientras que en la algarabía de los barrios trataba de olvidar la lluvia, en esta oportunidad , se estaba presentando ya el barrio de Nicrupampa, un joven se acercaba a entregar la pista musical al sonidista, mientras los jóvenes se preparaban para danzar, se había malogrado el grupo electrógeno con la que contaban, y no funcionaba la computadora con la que salía la pista musical pero el micrófono del animador sí, entonces subió el chisquero y se puso a tocar, la gente comenzaba a admirase por la manera como lo hacía, entre tanto apareció también un joven que tocaba la guitarra, vaya que lo hacía con estilo, esos punteos y arpegios iban muy acordes, en ocasiones me ponía nostálgico porque recién estaba aprendiendo a tocar, pero bueno, este barrio a pesar de las dificultades lo había hecho muy bien, todos se iban muy felices y contentos, y también tenía que irme porque el fluido eléctrico retornaba a las cinco de la tarde y tenía que estar a esa hora en el canal, para editar algunas notas informativas, y bueno encaminé ya después buscaría la información de los ganadores…


Ronald Aparicio Menacho.

viernes, 2 de octubre de 2015

La universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) cumpliendo con su labor colaboradora y ente de vehículo cultural, homenajeó a la ciudad de Huaraz por el CLVIII aniversario de creación política.
El evento da inicio bastante tarde y con ciertas debilidades dentro de ellas la iluminación y sonidos
Mucha iluminación a la cara de los 3 guitarristas, esto impide la correcta lectura de las partituras a tocar. Al finalizar esta presentación el primero de ellos tira la guitarra al piso, para luego tomar agua mineral, se sabe que por respeto al público ellos deben colocar el instrumento encima del estuche. El presentador hace una remembranza histórica tan única y apasionante sobre Huaraz para que luego los artistas comiencen con su presentación, sin duda ellos lo hacen, pero el detalle es que tocan un bolero, no tendría nada de malo si esto fuera en una presentación cualquiera. Luego se reivindican.
Hubo errores casi en la mayor parte en el tema técnico, dentro de ellos el sonido. Por ejemplo a las 8:41, la agrupación Danza Mix ancashino se propone a bailar, en este punto se demoran en soltar la canción 8 0 9 segundos los tienen plantados en la pista de baile. El presentador que es el licenciado Jaime Dextre trata de tranquilizar a los asistentes, estos se impacientan y hasta algunos llegan al colmo de pifiar.
Por mi parte puedo decir que valió la pena esperar. Veo cómo empieza el baile y me  estremezco. Ponchos y polleras al son de la música empiezan a ser batidos (el volumen de la   música es estruendosa, pero no opaca la presentación) Hacen números bellísimos, coreografías que a una persona del campo le sale del alma. No creo que esté mintiendo con toda sinceridad, pero todo esto a los asistentes y al quien escribe le hacen sentir orgulloso de ser ancashino, de ver cómo transcurre el día bajo ese cielo infinito que es Huaraz, tierra noble y generosa. En esta presentación, escenifica el amanecer, comienza con el canto del gallo, zapateo, movimientos de pañuelos y desacompasados en algunos momentos, pero no deja de ser genial.
Lucerito del amanecer, cómo desborda este sentimiento que ahora se esparce cuando al fondo descubro estas palabras “Luz del Huascarán” recorre cada lugar de mi ser estas canciones compuestas con el corazón andino. Termino con unos aplausos ensordecedores.
En la siguiente presentación, se nota otra vez el silencio sepulcral (Estoy sentado en una esquina con una rabia en la sonrisa, es 9:53 pm), no salen los actores, tendrá que intervenir el maestro hablando de las luchas que ha tenido Áncash para tener a la universidad que ahora rinda pleitesía a Huaraz. En la escenificación, hago intentos para escuchar lo que dicen “Ayudami ven”, ¿No se supone que deben hablar el quechua sin combinar con el español?, a mi lado una señora dice “no se escucha” con un tono renegado. Me impresiona cuando  casi a la mitad de la presentación le alcanzan micrófono, la señoras del campo hablan en hilan” Reiterando aquí algunas de las combinaciones del quechua”´ No seas muy kella” “mi hijo ven regresa, añañau”. Lo rescatable es que en la actuación valoran lo nuestro, es matiz perfecto con las costumbres de pasar cuy a las personas enfermas, chacchar coca e hilar. Por todo ello me siento a gusto con la presentación.
Errores y aciertos no faltaron, por ejemplo mientras le dan el saludo al alcalde (medalla de honor) se ponen a afinar sus instrumentos los músicos e interrumpen este solemne acto. Sin embargo es justo reconocer que es la primera vez que realiza este tipo de eventos la universidad Nacional Santiago de Mayolo y confío en que mejorará. Eduardo Galeano diría de todo esto “Dejemos que la perfección siga siendo el aburrido privilegio de los Dioses”


Escribe: Ronald Aparicio Menacho

Con cierta nostalgia diré que no escucho radio, no veo televisión y tampoco leo diarios. Sé que suena descabellado que un futuro comunicador tenga una visión muy pobre de las cosas. Entonces viene aquí la interrogante, ¿Realmente los medios de comunicación informan lo que interesa a la población?, la pregunta como que quiere llevar al escepticismo o simplemente es estúpida.  
Los periodistas tienen que fingir que cada día pasa algo importante,  decía el escritor Argentino Jorge Luis Borges. Más tarde se animaría en hacer un diccionario para los hombres de prensa. Pero es que da pena en el fondo el periodismo. Viven pensando que las noticias son: Muertes, violaciones, saqueos al país, farándula, mentiras de políticos, cortinas de humo o lo que usted quiera. Es eso lo esencial. O quizá usted verá a algún socio de la prensa concentrada moverse como pececito en el agua por sus intereses. No miento, me remito a las pruebas con el titular “El comercio y el monopolio  que se viene” La crónica hecha por Eloy Marchán, reportero del semanario “Hildebrandt en sus Trece” que daba cuenta de cómo el accionista de El Comercio estaba a punto de lograr el control absoluto de todo los terminales de almacenamiento de combustible del país. Dudo que sea el único caso en este país, que cada día se pudre.

Otro de los casos por la que no veo televisión es porque no quiero tener un lenguaje tan pulcro como de Javier Velásquez Quesquén, que fue presidente del congreso, y dijo “Teníanos” y “habíanos” es evidente que en materia de lenguaje nuestro país es maravilloso. Vivimos ignorando ese tema. Ojalá sea solo mi percepción, pero me doy cuenta que la radio y la televisión son armas poderosas para la estupidización. Hace poco leía una columna de un periodista muy reconocido y decía “Si uno conversa  hoy con un joven periodista dará cuenta que sus paradigmas son espantosos. Hasta Lúcar se le presenta como ejemplo”
A lo que quiero llegar con esta columna que arbitrariamente lo vamos a llamar de opinión, es que se confunde persuasión con manipulación. Son cosas muy distintas retóricamente hablando. Se ha perdido el respeto por los ciudadanos. El político mediocre y mentiroso, por ejemplo,  piensa que al pueblo le encanta tragar promesas como esta que fue dicha en Cocachacra “Vamos a luchar para que la voz de ustedes tenga aquí carácter vinculante ante cualquier decisión”. Raya con el patetismo esas miserias que emanan de sus labios los políticos. Una pena patriótica que algún día esperamos (tontamente ) termine. Amén.


Escribe: Ronald Aparicio Menacho.